Lunes, 15 de agosto.

A veces me siento tan jodidamente subnormal... Bueno, me siento no, lo tengo asumido: soy rematadamente gilipollas. Ah, y estoy realmente sola. De repente, buscas a cualquiera y ya ves, aquí no hay nadie. No hay amor, no hay amigos; no hay nada. A todos les importas una jodida mierda. Por lo menos lo sé y no vivo engañada, algo es algo, supongo.
Cada vez entiendo menos de dónde soy capaz de sacar las sonrisas.
Por cierto, estoy HARTA de mentiras. [Queja a la fábrica de humanos: hacédlos más sinceros. Gracias]

No hay comentarios:

Publicar un comentario