Cuenta la leyenda, que en el siglo III, el emperador prohibió el matrimonio, pues creía que rendían mucho más los soldados solteros, ya que están menos ligados a personas y sentimientos. Esta decisión no fue bien acogida y Valentín, un obispo, decidió casar a los enamoradas a escondidas. Cuando el emperador se enteró lo mandó encarcelar y allí, se enamoró de la hija del carcelero. Días antes de ser ejecutado, le mandó una carta de amor despidiéndose ''de tu Valentín''.
Y para hoy, y para siempre, tú serás mi Valentín :)
Y para hoy, y para siempre, tú serás mi Valentín :)
Te quiero muchísimo.
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